Una de las técnicas más habituales en el proceso de optimización de un site es el testing. Gracias a los test podemos mostrar diferentes variantes de una misma página, de forma que intentamos identificar cuál de ellas supone una mejora en el rendimiento de los objetivos que hemos marcado o, lo que es lo mismo, si el test valida o no nuestra hipótesis. Una hipótesis es una suposición que será confirmada o desmentida a través de los experimentos. Suena riguroso y genial, ¿verdad? Pero quizá te estés preguntando…, ¿y cómo defino una hipótesis?


El valor de una hipótesis sólida

La clave para que una hipótesis siempre sea sólida es que trate de resolver un problema identificado a través de la investigación y los datos. En un proceso de optimización habrá analistas, diseñadores, perfiles de UX (user experience), redactores… Como ya vimos, la investigación previa de cada uno de estos especialistas es fundamental para conseguir generar hipótesis de valor.

Es importante tener en cuenta que las posibilidades de que la variante que hemos creado para un test resulte ganadora están directamente relacionadas con la solidez de la hipótesis planteada.


Definiendo la hipótesis

Dado que la hipótesis es una suposición, hay que tener cuidado de no argumentar si es correcta hasta que no esté probado que lo es (y, alerta spoiler, no siempre lo será).

Una definición afinada de hipótesis debe recoger:

  • El problema (u oportunidad) que hemos identificado: como resultado de toda la investigación previa del equipo multidisciplinar.
  • Los datos que nos avalan: contextualizamos el problema con la información extraída por el analista.
  • La solución que proponemos: consensuada entre los perfiles que componen el proyecto.
  • El resultado que esperamos conseguir: como la hipótesis debe ser medible, veremos su consecución con base en un KPI.

La formulación más completa de una hipótesis sólida tendría un enunciado de este tipo:

Observado [problema] y considerando [datos cualitativos/cuantitativos], esperamos que [cambio] para [segmento] provoque [impacto] que mediremos con [KPI] durante [periodo de tiempo].

Un ejemplo habitual de hipótesis podría ser:

Dado que la Home es la página con mayor tráfico en desktop y apenas logramos leads en ella respecto a otras páginas, esperamos que subiendo el formulario de contacto al primer fold de esta página se consigan más leads.


Hipótesis definida: próximos pasos

Las hipótesis de testing deberán estar priorizadas en base a una matriz impacto/esfuerzo creada ad hoc para cada proyecto y que tenga en cuenta las particularidades del mismo. Más adelante veremos cómo crear esa matriz que nos ayude a organizarnos.

Según las prioridades que surjan de ella, podremos ir perfilando los test que vayamos a llevar a cabo.